El papel de seda blanco, conocido por su textura suave y aspecto translúcido, desempeña un lugar privilegiado en la industria del embalaje. Su flexibilidad y delicadeza facilitan el proceso de embalaje y garantizan una protección fiable.
Se destaca por su capacidad para agregar una elegancia sutil a la presentación de artículos a un costo económico, siendo más delicado que el papel Kraft y más fino que el papel burbuja, evitando riesgos de rayones. Además, se alinea con prácticas ecológicas al ser reciclable y totalmente biodegradable.
Ventajas del producto:
Especificaciones
Aplicaciones